Franco Colapinto volvió a ser protagonista en la Fórmula 1. El piloto argentino completó una destacada actuación en el Gran Premio de México y terminó en la octava posición. En el exigente circuito Hermanos Rodríguez, el representante de Alpine volvió a demostrar su capacidad para competir y luchar por los puntos. Después de largar desde el undécimo lugar, Franco tuvo una salida espectacular. En apenas una vuelta consiguió avanzar cuatro posiciones y se metió séptimo. Su largada fue una de las grandes maniobras de la competencia.
Con un ritmo competitivo, el argentino se mantuvo dentro de los diez primeros. Sin embargo, el desarrollo de la carrera le presentó diferentes dificultades. La estrategia de Alpine lo llevó a ingresar a boxes en la vuelta 35. Allí colocó neumáticos blandos para afrontar el tramo final. Regresó a pista en el puesto 13 y comenzó nuevamente su recuperación. También consiguió superar a su compañero Pierre Gasly. La carrera tuvo un momento determinante con el accidente de Valtteri Bottas. El incidente provocó la salida del auto de seguridad y posteriormente la bandera roja. La competencia debió interrumpirse para reparar las protecciones del circuito. En la reanudación, Colapinto volvió a mostrar determinación. Peleó por posiciones con Oscar Piastri y otros rivales. Finalmente, los acontecimientos de las últimas vueltas le permitieron avanzar hasta el octavo lugar.
Franco recibió la bandera a cuadros en una posición que representa un resultado muy importante, pero después avanzó al séptimo lugar por la sanción de 10 segundos a Oscar Piastri. Fueron seis puntos valiosos para Alpine y para sus aspiraciones en el campeonato.
Pierre Gasly también terminó entre los diez mejores, en la novena posición. Para Colapinto, México significó volver a sumar después de cuatro Grandes Premios. Una actuación convincente, una largada extraordinaria y una nueva demostración de que tiene argumentos para seguir creciendo en la máxima categoría.