A cinco años de aquel triste 7 de julio de 2021, la ausencia de Carlos Alberto Reutemann se sigue sintiendo con la misma fuerza que el primer día. El "Lole" no fue un piloto más. Llevó la bandera argentina a lo más alto del mundo con una dignidad y un talento descomunales.
Se puso el buzo de Brabham, Ferrari, Lotus y Williams, ganándose el respeto de gigantes como Niki Lauda o Gilles Villeneuve a fuerza de un manejo pulcro y un perfeccionismo obsesivo. Esas 12 victorias y 45 podios que quedaron en los libros de historia se consiguieron en la era más peligrosa del deporte motor, lo que agiganta todavía más su leyenda.
Obviamente, cuando pensamos en el "Lole", es imposible que no se nos venga a la mente el maldito campeonato de 1981 y esa espina que le quedó clavada a todos. Reutemann demostró de qué estaba hecho cuando desobedeció la famosa orden de equipo en Brasil y cruzó la meta primero bajo la lluvia, plantándose ante todos.
Un día como hoy, el piloto santafesino vuelve a ser protagonista de lujo, para reafirmar su legado y recordar a un gran volante del automovilismo argentino.
Por: Redacción UV