Nicolás Varrone pasó por el programa de Despistados, dónde habló de todo. Anécdotas, estadía en la F2 y que extrañaba de Argentina.
Estadía en Argentina y desconexión:
Regreso a casa: A diferencia de otros viajes que eran de pocos días y repletos de compromisos con los medios, en esta ocasión está disfrutando de unas vacaciones más espaciadas. Se está quedando en su casa familiar en Moreno, disfrutando del tiempo con sus padres y su perro.
Comida favorita: Al volver al país, lo primero que prioriza es el ritual del asado y las milanesas que hace su mamá, algo que extraña cuando está en Europa.
Desconexión mental: Confiesa que tras finalizar las carreras a veces se siente saturado por las presiones de todo lo que ocurre detrás de escena. Intenta desconectarse, pero admite que ese sentimiento de "no querer saber nada" solo le dura dos o tres días antes de volver a extrañar subirse a un auto.
El salto y la exigencia de la Fórmula 2:
Un deporte diferente: Varrone explica que pasar de los autos de prototipo/endurance a la Fórmula 2 fue un cambio drástico. Compara la transición con pasar de jugar al tenis al pádel: es el mismo ámbito, pero las exigencias y técnicas son completamente distintas.
Adaptación y performance: Al no haber realizado la escalera tradicional de fórmulas en Europa, tuvo que aprender todo mucho más rápido.
Inició el año con dudas y expectativas bajas ("con cagazo", admite humorísticamente).
Sorprendió con excelentes rendimientos en circuitos urbanos o nuevos para la categoría como Miami y Canadá, donde anduvo muy rápido.
En la etapa europea la performance decayó un poco debido a la alta degradación del auto (en Barcelona) y problemas mecánicos con los frenos (en Austria). En la F2 las diferencias son milimétricas y clasificar a dos décimas de la pole te puede dejar en el puesto 15°.
El desafío de Mónaco: Revela que su primera experiencia en el circuito de Mónaco fue sumamente tensa. El consejo que le dieron fue dar todas las vueltas posibles sin golpear el auto para no perder confianza. En las primeras vueltas de práctica estuvo tan duro por la tensión que casi no podía mover el volante (el cual de por sí es muy pesado en F2 al no tener dirección hidráulica), pero logró soltarse y fluir para la clasificación.
El trabajo en el simulador y la técnica de manejo:
Plataforma utilizada: Entrena en Holanda en un centro de simuladores que pertenece a Max Verstappen. Usan como base el software Automobilista, totalmente modificado por el equipo de profesionales, recreando cockpits exactos y circuitos escaneados por láser (mencionó que ya están preparando el trazado de Madrid).
El truco de los neumáticos: El simulador les permite ensayar la sensibilidad de la temperatura en las gomas y las presiones ideales antes de abrir una vuelta rápida de clasificación.
Técnica de frenado: Explicó que a diferencia de los autos GT, los Fórmula 2 tienen tanta carga aerodinámica que exigen darle un golpe "terrible" al pedal de freno en el pico máximo y sostenerlo ahí arriba sin miedo a bloquear, algo que le costó asimilar al principio y que perfeccionó por repetición en el simulador. Por otro lado, destacó que el volante del F2 es muy básico y mecánico comparado con los Hipercar o GT.
El folklore argentino vs. Europa:
La calidez del autódromo: Extraña el "folklore" y el ambiente del automovilismo argentino. En Europa el ambiente es mucho más frío y solitario durante la semana, donde cada uno trabaja en lo suyo y se va; extraña el ritual de terminar el día en el autódromo comiendo un asado en el motorhome.
Anécdotas divertidas:
El joystick en Escobar: Cuenta que aún no se acostumbra a la exposición. Fue a un negocio en Escobar a comprar un joystick para jugar al FIFA con sus amigos y el vendedor casi se pone a llorar de la emoción al reconocerlo.
El cumpleaños sorpresa: Se tomó el tiempo de ir al cumpleaños de un nene que es su fanático tras ser contactado por su entorno, algo que lo hizo muy feliz y orgulloso.
La mochila olvidada en un McDonald's: Tras la carrera de Silverstone, pararon a comer en un McDonald's antes de ir al aeropuerto. Nico se olvidó la mochila con su pasaporte y billetera adentro. Tuvieron que regresar dos horas y media desesperados, y afortunadamente un empleado del lugar la tenía guardada.
Trompadas en el Karting: Recordó que en sus inicios en el karting, por la ansiedad de las largadas, solía chocar reiteradamente por detrás al auto de adelante en la vuelta previa, destrozando sus propias trompas antes de empezar la carrera.
Colado en Spa-Francorchamps: En su primera carrera de Fórmula 3 inglesa en Spa, llegó de noche con su equipo y, como el circuito estaba cerrado, levantaron una reja para colarse a caminar la pista en la penumbra bajo la llovizna.
Juegos en el estudio:
Cámaras a bordo: Varrone demostró su excelente memoria visual y auditiva al taparse los ojos y reconocer los circuitos de Le Mans, COTA (Austin) y Barcelona únicamente escuchando el sonido del motor y las transiciones de las curvas de videos de sus propias carreras pasadas.
Ping Pong de pilotos (Crack, Ídolo o Leyenda): Ubicó a distintas figuras del automovilismo en estas categorías:
Leyendas: Lewis Hamilton, Guillermo Ortelli, Fernando Alonso, Pechito López, Tom Kristensen y Norberto Fontana.
Cracks: Charles Leclerc, Max Verstappen, Checo Pérez, Kimi Antonelli, Franco Colapinto (mencionó que va en camino a ser leyenda), Matías Rossi, Agustín Canapino, Lando Norris y Facundo Arduso.
Ídolo: Se puso a sí mismo a modo de broma por una foto promocional que le hicieron sacar vistiendo indumentaria del equipo.
Presente y objetivos futuros:
Curso de piloto de avión: Para desconectarse completamente de los autos, comenzó a realizar el curso de piloto de avión en Argentina, algo que lo apasiona y le exige máxima concentración.
Meta para el cierre de año: Su objetivo realista para la segunda parte de la temporada de Fórmula 2 es mantener la consistencia dentro del Top 10, sumar puntos habitualmente y, idealmente, pelear por un podio o una victoria.