Oscar Alfredo Gálvez nació el 17 de agosto de 1913 en el barrio porteño de Caballito. Desde muy joven estuvo ligado al mundo de los motores, acompañando a su hermano en el taller mecánico familiar, una experiencia que le permitió adquirir conocimientos que luego serían fundamentales durante su extensa trayectoria deportiva.
Cuando el Turismo Carretera comenzaba a construir su historia, Gálvez ya era uno de sus protagonistas. En 1937 participó de aquellas primeras competencias a bordo de un Ford T de 1935, identificado con el número 58.
Con el paso de los años, su figura trascendió las fronteras. Uno de sus grandes momentos internacionales llegó en febrero de 1949, cuando derrotó en Palermo a destacados pilotos y equipos europeos que habían llegado al país con los poderosos Alfa Romeo. También tuvo experiencias competitivas en Europa.
Su trayectoria en el Turismo Carretera fue extraordinaria: consiguió cinco campeonatos, en 1947, 1948, 1953, 1954 y 1961, además de seis subcampeonatos. También obtuvo seis victorias en Grandes Premios y terminó primero en 43 carreras de la categoría.
Pero el legado de Gálvez no quedó solamente asociado a sus resultados deportivos. También fue un adelantado en materia de seguridad. Fue uno de los primeros grandes referentes en darle importancia al uso permanente del casco y el cinturón, además de incorporar soluciones como la jaula antivuelco y las trabas de puertas, en una época donde los accidentes y los incendios eran una preocupación constante.
Después de retirarse de la actividad como piloto a los 51 años, continuó vinculado al automovilismo como director deportivo de Ford. Desde esa función también fue protagonista de una etapa exitosa, acompañando a pilotos como Héctor Luis Gradassi, Nasif Estéfano y Juan María Traverso en la conquista de siete campeonatos.
Su nombre quedó definitivamente inmortalizado en el automovilismo argentino el 12 de marzo de 1989, cuando el Autódromo de Buenos Aires pasó a llamarse Oscar Alfredo Gálvez. Años más tarde, el escenario incorporaría también el nombre de su hermano Juan, convirtiéndose en el actual Autódromo Oscar y Juan Gálvez.